Permite cumplir desde 30 hasta 240 minutos de resistencia al fuego sin muros pesados.
Menor carga sobre la estructura, ideal para edificaciones existentes o ampliaciones.
Puede combinarse con aislamiento acústico y térmico en un mismo sistema.
Facilita sectorizar áreas para contener el fuego y el humo según la estrategia de seguridad.
Montaje más ágil que muros y cielos cortafuego de albañilería.
Adaptable a requisitos UL, NFPA, ISO, ASTM y normas locales, con soluciones ensayadas y certificadas en diferentes laboratorios especializados.
Permite reemplazar paneles dañados manteniendo el nivel de resistencia al fuego si se reinstalan correctamente.