Reduce puentes térmicos y mejora la eficiencia energética del edificio.
Cumple con normativas de ahorro energético y confort climático.
Mucho más liviana que fachadas tradicionales en ladrillo o concreto, reduciendo cargas sobre la estructura.
Permite acabados lisos, texturizados o imitación de piedra/ladrillo, en una amplia gama de colores y formas.
Sistema impermeable al agua de lluvia pero permeable al vapor, evitando condensaciones internas.
Se puede instalar sobre steel framing, muros de concreto o mampostería.
Puede integrarse con ventanas, celosías, balcones y elementos arquitectónicos.
Ayuda a mantener temperatura estable reduciendo la demanda de aire acondicionado o calefacción.
Con mantenimiento básico puede conservar su aspecto y rendimiento durante décadas.
Montaje más ágil que sistemas de fachadas tradicionales, sin necesidad de andamios masivos en algunos casos.